Les deseamos la bienvenida en otro proyecto Wiki para la Parroquia Cristo Hermano en Guatemala. Ya logramos clasificar las páginas poco a poco y vamos aprendiendo los recursos de zoho. Falta mucho. Pero poco a poco. Cada tipo de Wiki tiene sus particularidades y hasta los códigos usados van cambiando de Wiki en wiki. La lógica usada es parecida; menos mal. Esperamos su participación acá. Basta con decirnoslo.
Ya tenemos un grupo constituído de colaboradores. Todo queda en sus ganas de escribir.
Hay días que cuesta hacer funcionar los iconos: parece que el sistema toma mucho ancho de banda. Con paciencia, al fin, se puede. En general, el zoho ofrece otros servicios que permiten completar las páginas Web de uno: alojamiento de textos en word, en excel, en power point. Oh, sorpresa, hay hasta un centro de "meetings". Funciona bien pero no todos saben como ingresar en él.
A pesar de los efectos segundarios del MabCampath, seguimos publicando en la web. Acabo de recibir una video que muestra los peligros de su teléfono celular: quema, por microondas, su cerebro. Aquel video ya está en el foro parroquial.
Hubo pánico en la parroquia al saber de la urgencia de hacerme una transfusión de sangre, teniendo la hemoglobina a 9. Varias mujeres se presentaron de donadoras. Así que ahora, ¡sí!, tengo sangre maya y de señoras. ¿Esa sangre tendrá también efectos segundarios? ¡Uy! ¡Qué miedo!
¿En qué me ocupé hoy, 13 de junio del 2008? A reparar una de mis metidas de pata. Al querer ayudar al profe Oswaldo en Bravenet, se me fue el archivo SERVICIOS que se volvió "protestante". Me protestó con una serie de IF a no terminar. Me costó unas cuantas horas rehacer el documento que no quedó como su original: unos títulos se corren y no obedecen al querer colocarlos a mi modo. En fin, quedó decente y picando arribita en el enlace lo verán en toda su belleza (click derecho si no quieren perder ésta página).
Viva San Antonio.
Hasta mañana.
Foto de Corpus en el Colegio de las hermanas Oblatas: lleva el Santísimo: Yo.
In running all day long, I don't take enough time for a very personal prayer. Sure, I celebrate more than one mass a day and that helps me a lot for keeping contact with my Lord. But I understand very well that prayer is the respiration of the soul. Without prayer, the spiritual life is dying. And quickly is the christian losing the sense of God in his life and the sense of all events in regard of grace. What you maybe ask is "which kind of prayer?" Maybe you imagine prayer is a lot of words mechanically said. It is an attitude of love, more than words, more than thinkings. It is a conviction to be in the presence of the Lord, all time long. It is a way to listen to Him. It is a way to see life and people. Prayer last longer in action and action in prayer. The good teachers are Jesus and his beloved mother Mary. Look at them; how they pray. They don't demand; they intercede for us and see our real necessities.
Praying, I see the whole world in my mind and my heart. Praying, I am more concerned by what is happening in more lifes. Praying I see more the sense of death and the sense of lifes too. The Greatness of God, his Love, his Mercy are more comprehensible. And the little thing we are, too.
It is not difficult to pray. And it is. First, concentrate yourself in His presence. Make silence inside. Read something helping you as the gospel or some good text. Try to understand deeply what you read and talk about with Him. Or better, listen…
It seems difficult to pray? I understand. Not the way to do it. But feeling like. It is due to the noise you have in your existence: money, the kids, your wife, your husband, the job, and so on. Make silence inside.
My best regards. God bless you.
Father Georges Toussaint
Bibliografía: A.G.Martimort; Introducción a la liturgia.
El punto de partida de nuestras celebraciones es sin duda la resurrección del Señor Jesús, el domingo de Pascua. Se merece el triduum pascual toda una profunda reflexión por ser el modelo de toda nuestra liturgia. Entiendan por triduum los tres días mayores de la semana santa que son: el jueves, el viernes y el sábado de gloria.
Luego se hicieron bautismos éste último día, lo que requirió una preparación de los candidatos. Tomaron 40 días de enseñanza, con base los 40 días de Jesús en el desierto. Cada día de ésta cuarentena conduce al nuevo cristiano a hacer un pasito hacia el Señor; lo que nosotros también podemos hacer con tal de despertar con más fuerza la unción bautismal ya recibida.
Celebrando la muerte y resurrección del Señor, la Iglesia no recuerda solamente un acontecimiento del pasado, pero actualiza por la misma presencia de Jesús, la eficacia de su muerte y resurrección. En otras palabras, hoy, celebrando la Eucaristía, vivimos la Pascua de Jesús, su paso de la muerte a la vida, cada uno y de modo comunitario.
Los candidatos al bautismo tuvieron que pasar unos exámenes llamados escrutinios para ver su caminar hacía la salvación. Estos exámenes se hacían en domingos de cuaresma. Quienes los conducían hacía el bautismo eran algunos de la comunidad considerados como aptos para ser guías espirituales. Así nació la institución de los "padrinos".
Podía suceder que algunos candidatos tuvieran la necesidad de repetir su preparación en alguna otra cuaresma posterior.
Luego la Iglesia se encontró con una dificultad mayor: que hacer con la gente que se había separado de ella por pecados notorios o por dejadez. Los invitó a rehacer su cuaresma, al desear reingresar en la comunidad, ésa vez vestidos de sayal y cubiertos de cenizas, para exteriorizar su estado interior. Así nació la costumbre, ya vista en el antiguo testamento, de celebrar el miércoles de ceniza: Ustedes son sucios; bañanse.
Tanto los candidatos al bautismo como los penitentes tenían que salirse del Templo a la invitación del diácono a la hora del Credo. En efecto el credo y el Padre Nuestro eran el "arcano" o sea las oraciones secretas que los nuevos cristianos aprendían de último y que servían a reconocerse entre ellos en vista de los graves peligros de persecución por los romanos de aquel tiempo. El perdón a los penitentes se daba en semana santa, por lo regular el viernes santo. Mientras se celebraba el bautismo el sábado de gloria.
Nuestra cuaresma de hoy hereda de toda esta historia. Así que para profundizar, hay que dedicarse a un estudio detallado de la evolución de este tiempo de gracia.
Mucho después, al ver un abandono masivo de éstas prácticas, por sus exigencias duras, la Iglesia, con afán de acercar a la gente, perdonó unas cuaresmas a los penitentes con tal de cumplir actos de caridad hacia la comunidad: así nacieron las indulgencias; éstas fueron lastimosamente explotadas en afán de lucro por algunos, lo que desvirtuó su significado de "misericordia". Hoy, hay esfuerzos pastorales para redescubrir la riqueza de la fe.
La cuaresma nació como tiempo de preparación al bautismo y enseguida a tiempo de penitencia para que hoy los cristianos y los candidatos a los sacramentos de iniciación puedan reavivar su fe. No perdamos este tiempo de bendición.
Padre Jorge Toussaint, CICM
Ves salir a los católicos de misa con la cara alargada, cansados, a veces frustrados de sacerdotes "kilométricos". Te haces la pregunta: ¿"Que fueron a hacer allí dentro"?
Ciertamente no algo alegre pero sumamente pesado, triste, aburrido al exceso. Te haces también otra pregunta: ¿"Sabrán el sentido de lo que hicieron durante éste rato tan desesperante? Decididamente, ¡no!
Entonces, ¿qué es la misa?
¿La misa? No es "cosa"; es "El". Cristo ofreciéndose eternamente delante de su Padre y alcanzandonos aquel ofrecimiento de simismo por el "memorial" presente en nuestro bautismo y actualizandose en nuestras celebraciones eucarísticas. Un pedazo de cielo en nuestro pedazo de tierra.
Nos comunica éste privilegio de ser una sola ofrenda con El por la unción bautismal realizada por El mismo, consagrando todo nuestro ser "por El, con El y en El" (doxología de la misa).
Descubrir éste movimiento de don de sí, es descubrir el gran secreto de la misma vida interior de la Trinidad. Todo el tiempo, a cada instante de mi vida, me eleva con El hacia su Padre, haciendo de cada instante en mí, una ofrenda, una alabanza, una súplica. Soy canto de alegría, soy amor ofrecido, comparto con el amado su pasión por el Reino. Junto con mis hermanos en el día de Su resurrección, expreso de modo claro y verdadero las realizaciones del Señor en mí, sabiendo ya que son las arras de una realidad eterna sin fin. Estaré viviendolo siempre en la misma vida íntima de Dios por ser parte de Cristo y parte de la misma Trinidad en El. Una visión increíble, apasionante y sumamente alegre, optimista, realizando en Jesús mi realización completa de hombre nuevo.
(sigue)
Qu'est-ce la messe?
Les catholiques sortent des églises, la figure alongée, fatigués, parfois frustrés par des prêtres "kilométriques". Tu te poses la question: "Que sont-ils allé faire là dedans?
Certainement pas quelque chose de gai, mais très lourd, triste, fatiguant à l'excès. Tu peux te poser aussi une autre question: "Sauront-ils le sens de ce qu'ils ont fait pendant tout ce temps désespérant? Certainement que non!
Alors, qu'est-ce que la messe?
La messe? Ce n'est pas une "chose"; c'est "Lui". Christ qui s'offre éternellement à son Père y qui nous fait partager cette offrande de Lui-même grâce au "mémorial" présent dans notre baptême y qui est là dans nos célébrations eucharistiques. Un morceau de ciel dans notre morceau de vie.
Il nous donne d'être une seule offrande avec Lui par l'onction baptismale réalisée par Lui même, faisant de tout notre être une consécration "par Lui, avec Lui et en Lui" (doxologie de la messe).
Découvrir ce mouvement de don de soi, est découvrir le grand secret de la vie intérieure même de la trinité. Tout le temps, à chaque moment de ma vie, Il m'élève avec Lui vers son Père, faisant de chaque instant en moi, une ofrande, un chant d'amour, une supplication. Me voilà chant de joie, amour offert, partageant avec l'Aimé Sa Passion pour le reigne. Uni à mes frères, le jour de Sa resurrection (le dimanche), j'exprime de façon claire et vraie les realisations du seigneur en moi, sachant déjà que ce sont les arrhes d'une réalité sans fin. Je le vivrai même dans la vie intérieure propre de Dios pour être une partie du Christ et partie de la même Trinité en Lui. Une vision incroyable, passionnante et puissament pleine de joie, optimiste, réalisant en Jésus ma realisation complète d'homme nouveau.
(Suit)
Diac. Jorge Novoa
Resulta difícil que un creyente, luego de sentarse durante varias horas frente al televisor, se encuentre frente a Dios en la oración. A primera vista, parece ser que la oración no tiene marketing. No aparece en los spots publicitarios, no está integrada en las películas ( salvo en las de terror, o en la bendición que hacen de la mesa, una familia de gánsters), ni tampoco los famosos de la "pantalla chica"( tal vez sería mejor llamarla chata, cosa que ocurrirá con los nuevos modelos flat, que han logrado hacer mayor justicia entre el continente y lo contenido) pueden hablar de oración, pues, han sufrido uno de los males que genera la cultura contemporánea, para ser parte de ella hay que renunciar a rezar. Uno de sus trascendentales es la practicidad , todo se puede desechar; los vasos, los pobres, los platos, los ancianos y los embriones humanos. Todo es reemplazable y desechable.
Este nuevo "dios", en un mundo que se pavonea de sus adelantos, va sobre una mesa con ruedas y dentro de una caja, para ponernos al tanto de lo último, de lo que está de moda y de lo que vendrá. No prestarle atención es un gravísimo mal, sería como quedarse al borde del camino, para expresarlo más exactamente, sería estar "desinformado"(es decir, sin forma). En su bondad, nos anticipa con un desfile lo que se llevará en la próxima estación, para que podamos estar atentos y no suframos un aislamiento, llevando "trapos" que ya nadie tiene.
En su lista de novedades no figura la oración. Ella pertenece a las cosas del pasado, compañera de una civilización lejana, o a lo sumo, patrimonio de una tribu de solitarios hombres en vías de extinción, a los que se llama "creyentes". Aunque, no todos los que pertenecen a esta tribu practican ese rito. Algunos han cedido ante las formas orientales de evasión,otros, creen más adaptado al momento presente, tener un analista. De allí nació la rama de los "creyentes analizados", aunque, algunos prefieren llamarse maduros, para evitar el título de creyentes (en una cultura pluralista no hay que molestar a los que no creen).
Para cualquier espectador, sería fácil llegar a las siguientes conclusiones: se puede prescindir de la oración, pero, nunca de las nuevas vitaminas, la gimnasia y la ecología. Es para el mundo y su destino, más trascendente lo que va a anunciar un peluquero, que un hombre de oración. Es imperdonable, que alguien no sepa la pasta de dientes que utiliza la conductora del programa, y que en su lugar, recuerde el nombre de los doce apóstoles de Jesús.
Un mundo sin oración tiende a quedarse sin aire, está sustentado sobre los hombros de la vanidad y la prepotencia. Sus propuestas se vuelven confusas e inconsistentes. Cualquiera opina de todo, con la pretensión de ser profesor. Un mundo sin oración se vuelve frágil y vulnerable a la televisión. No a esa televisión hipotética que muchos defienden, en donde hay hombres con buenas intenciones, que cuando hablan de la violencia y sus consecuencias, se comprometen en una lucha que puede afectar sus capitales. Es a la televisión real, a esa que se ríe del bien y lo ridiculiza, subordinándolo al rating.
"Ser o no ser", tal vez hoy, como para Hamlet, sea también esa la cuestión, ser hombre de oración o ser hombre de televisión. Si solamente le dedicáramos a la oración el tiempo que le dedicamos a la televisión, el mundo sería mejor. Aún es posible, ojalá nos animemos a intentarlo
http://www.feyrazon.org
http://ar.geocities.com/caminoaroma/index.htm
Traducido libremente de "Initiation à la prière" de Romano Guardini, Editions Alsatia, 1951. Página 36 y siguientes. Por Padre Jorge Toussaint.
¿Quién es éste Dios hacía quién el ser humano en recogimiento se vuelca? Porque El mismo le dio ésa posibilidad... No es sólo Aquel Inefable del cual la acción es difusa por todas partes, el misterio de la existencia, la fuente original del mundo, o cualquier otro nombre que se le dé a aquella realidad vaga de la cual se habla tan a menudo. Todo aquello no está inexacto y se refiere a Dios. Es todavía sólo el soplo que emana de El, la vibración que penetra el mundo. Dios mismo es más que esto; no es El solamente el sentido de las cosas, o una simple idea, pero LA realidad. No solamente profundidad o interioridad, o grandeza de la creación; El es el ser que existe en si mismo. No es solamente una fuerza, El es "EL".
Alfa y omega de toda revelación; es el testimonio que Dios da de si mismo. "EL", de manera absoluta, El que se reveló a su enviado en el monte Horeb. Es quién responde cuando el patriarca quiere saber el nombre del ser que se le apareció misteriosamente: "Yo soy el que soy" (Ex. 3,14). En aquel instante solemne, Dios calla todos sus otros títulos: "El poderoso", "El justo", "El santo", y se nombra a si mismo según su existencia: existe de por si mismo y en si mismo. Se basta a si mismo. Es dueño de si mismo, libre y responsable sólo delante de si mismo. Esa plena soberanía sobre si mismo es lo propio de su esencia.
Dios es EL MISMO; es persona. No solamente la persona la más poderosa, la más noble, la más pura, pero LA persona ABSOLUTAMENTE.
Cuando se trataba de la realidad de Dios, hemos dicho que era de una naturaleza tal que era imposible de nombrar junto a ella una realidad contingente. Dios es ABSOLUTAMENTE; el ser humano existe sólo por El y delante de El. Hay que decir aquí: Dios es persona por El mismo y absolutamente; el hombre es persona porque Dios lo llama.
Si un hombre dijera "él" o "ella" en un impulso inmediato, quisiera sin duda hablar del ser el más querido y el más cercano. Pero si dijera ésta palabra en su sentido absoluto, desde el fondo mismo de su naturaleza de hombre, sería Dios que designaría así, a pesar de pensar en El de manera explícita; y si, desde lo secreto de su ser, un hombre tirara en la inmensidad de la existencia la palabra "tú", es Dios que llamaría.
A ese Dios se dirige la oración. La escritura expresa admirablemente el carácter de aquella relación hablando de la "Faz de Dios". De primeras, la expresión es sólo una metáfora, porque Dios no tiene una faz como la nuestra; no tiene cuerpo. Pero el hombre es imagen de Dios, - el hombre y no solamente su alma, - de manera que lo que le es propio de manera esencial es también una revelación de Dios. Según un modo que rebasa todos los conceptos humanos, hay en Dios algo que corresponde a la faz del hombre. El hombre, por su forma física, se sitúa en el espacio, entre las cosas. Esa forma resulta del hecho que es un todo compuesto de substancias y de fuerzas, un conjunto ordenado de fenómenos y de formas, capaz de construir y de desarrollarse, poseyendo derechos y una responsabilidad. La "faz" del hombre, al contrario, significa que es capaz de orientar su ser interior, de volcarse hacia otro ser humano, de existir a la par suya con benevolencia u hostilidad, con amor u odio.
Aquello se manifiesta en número de expresiones; se dice por ejemplo: "el hombre hace frente al destino", o también: "pone la cara ante el peligro", o también "sonríe a otro", y otras expresiones de ése tipo. La faz es la expresión de la persona y de su libertad; expresa también el hecho que acoge los que llegan a su encuentro, y que es receptivo a la actitud de la otra persona.
Todo aquello existe igualmente en Dios: pero de otra manera que se sitúa más allá de todas nuestras representaciones.
La escritura dice por ejemplo: "Dios hace resplandecer su faz sobre el hombre" - y aquí la imagen de la faz deja transparentarse otra: la del cielo vasto y luminoso (Sal. 30 [31], 17); o también "Dios vuelve su faz en contra del que hace el mal" - es una otra imagen que se transparenta aquí, la de la tempestad que se acumula (Lev. 17,10); o también: el hombre piadoso "se avanza delante de la faz de Dios" (Sal. 99 [100], 2).
El misterio de la faz de Dios se expresa en toda su belleza en el salmo 26: "¡No nos dijiste antaño: busquen mi faz! ¡Busco tu faz, Señor! No me escondas tu faz, ¡no rechaces con cólera a tu servidor! Tú eres mi socorro, no me desampares, no me abandones, Dios de mi salvación. Porque mi padre y mi madre me abandonan, pero Tú, Señor, ¡me recogerás!" (Sal. 26 [27], 8-10).
El recogimiento es el primer paso que nos conduce a la oración; el segundo es la toma de conciencia de la realidad de Dios y la inteligencia de la condición de criatura; el tercero es la búsqueda de Su Santa Faz. Consiste en eso: él que reza se esfuerza de tomar conciencia que Dios no es solamente un "EL" todopoderoso, pero él "TU" viviente. Dios es aquel que me conoce y que se dirige a mí; no solamente como a una unidad entre una multitud, pero a mí mismo, en lo que mi persona representa de único y de irreemplazable. Es bien cierto que no soy nada delante de Él; pero le pareció de llamarme y de establecerse con Él en una relación tal, que esté sólo con Él. La oración es aquella entrada en ese misterio de amor.
Eso es lo que hay que entender cuando se dice que el hombre tiene que buscar la faz de Dios; se podría decir también, y sería un nuevo misterio, "el corazón de Dios". No es fácil. Cuando empiezo a orar, tengo delante de mí los objetos que me rodean, en mí el tumulto de mis pensamientos y de mis sentimientos, y por lo demás es igualmente el vacío. La fe me dice bien que Dios está presente; pero tengo de aquello raramente una conciencia clara. Está ciertamente por todas partes, pero está, por así decir, siempre del OTRO lado, en la oscuridad; en alguna manera tengo que ir a buscarlo allá con la fe. Es detrás de la oscuridad, en el vacío, que mi fe tiene que ir a buscar su faz vuelta hacia mí, su corazón que me habla, y dirigirle mi oración. Tengo que encontrar la relación interior con Dios en el diálogo con Él, y restablecerlo cada vez que lo he perdido; aquello pasa continuamente. La oración degenera sin parar en monólogo; a menudo no hacemos más que despachar palabras. La verdadera preparación, el esfuerzo a renovar siempre para mantener la oración en la buena vía, es de regresar sin parar el monólogo al diálogo.
También el hombre entra en posesión de su verdadera faz, delante de la faz de Dios. En efecto lo que llamamos la faz del hombre no es algo de acabado. Los rasgos visibles son sólo la franja la más exterior. Desde allí hay que buscar, en lo profundo, la fisionomía interior, el carácter del espíritu, la claridad y la firmeza de las convicciones, la potestad de amar del corazón. De ordinario, el hombre lleva sólo una máscara. Uno se da cuenta a qué punto una cara se pone a "vivir" cuando se ve, por ejemplo, la faz de un ser humano abrirse durante una conversación que lo apasiona, o de un encuentro que lo conmueve; parece que es sólo en aquellos momentos que aquella fisonomía se crea a partir de lo interior. Todo eso pasa en el plan natural, pero es una indicación para el plan divino. La faz que cuenta delante de Dios, el hombre no la posee por sí mismo; la recibe sólo de Dios. Es hablando con Él que llego a ser realmente "alguien", aquel "yo mismo" que siempre Él quiso creándome y redimiéndome. Los rasgos de aquella faz se forman, se realizan y se ponen más firmes sólo en la oración.
A nice surprise to read comments from our best friends to the video "Good Morning". Thanks, friends... I hope the following will appear.
Hugs to you all.
Espero que esas fotos en video les gusten. Recuerdo de la misa de San Isidro, 15 de mayo de 2007.
I hope that pictures as video will be funny for you. Remembering of the Saint Isidro mass, may 15, 2007.
Sorry to publish so few now: I am very busy with our Parish Forum at http://cristohermano.editboard.com where I opened sections in many languages to open it to all.
My best regards to all my friends in Livelog.
I like the Forum as a way to communicate: each one is free to put what he/she wants... Welcome.
La anticoncepción o "control de la natalidad" es la interferencia deliberada en el acto marital para prevenir la concepción. La Iglesia Católica siempre ha enseñado que la anticoncepción es inmoral. La persistencia de los documentos papales sobre este tema indica que se trata de la enseñanza constante de la Iglesia.
Para comprender la enseñanza de la Iglesia sobre la anticoncepción es necesario comenzar por apreciar el propósito maravilloso de Dios para el amor conyugal.
La debacle del 1930
En el año 1930 los prelados anglicanos, en su conferencia de Lambeth, declararon lícito el uso de medios anticonceptivos. Hasta ese año toda la cristiandad se mantenía unánime en su respeto a la vida y su condena a los anticonceptivos. Para el año 1958 casi todos los protestantes capitularon a la corriente anticonceptiva.
La Iglesia, fiel a la verdad, defiende la santidad de la vida y del matrimonio.
El Papa Pío XI, en su Encíclica Casti connubii (1930), enseño: "todo uso del matrimonio en cuyo ejercicio el acto quede privado, por industria de los hombres, de su fuerza natural de procrear vida, infringe la ley de Dios y de la naturaleza, y quienes tal hicieren contraen la mancha de un grave delito" (Casti connubii #57). Posteriormente surgieron nuevos productos farmacéuticos haciendo mas fácil la anticoncepción. Dentro de la Iglesia surgió una fuerte oposición a la enseñanza del Papa. Pedían que se "actualizara" el magisterio de la Iglesia para adaptarse a los tiempos modernos. Juan XXIII instituyó una comisión especial de expertos para estudiar a fondo la cuestión. Pablo VI confirmó y amplió la comisión de expertos pero además quiso dedicarse personalmente a estudiar y orar, comprendiendo la gran importancia de esta enseñanza para la vida conyugal. El Papa fue fuertemente presionado a ceder a las prácticas anticonceptivas que ya utilizaban muchos católicos. Sin embargo la perenne enseñanza de la Iglesia fue una vez mas proclamada en su encíclica Humanae Vitae, 1968. El Papa proféticamente advirtió que la mentalidad anticonceptiva conduciría al aumento del adulterio, el divorcio, el aborto legalizado y la desintegración de la familia. Juan Pablo II reafirmó en numerosas ocasiones la misma enseñanza (Ver encíclicas Familiaris Consortio y Evangelium Vitae).
Humanae Vitae declara inmoral "toda acción que, o en previsión del acto conyugal, o en su realización, o en el desarrollo de sus consecuencias naturales, se proponga, como fin o como medio, hacer imposible la procreación" HV, 14.
"En previsión del acto": Es por lo tanto inmoral el uso de cualquier sustancia farmacéutica anticonceptiva (Ej.: píldora anticonceptiva), de todo tipo de preservativo, de la espiral del útero, o cualquier otro medio artificial que se utilice como fin o como medio para evitar la procreación. En cuanto a la esterilización (perpetua o temporal), la encíclica enseña: "Hay que excluir igualmente, como el Magisterio de la Iglesia ha declarado muchas veces, la esterilización perpetua o temporal, tanto del hombre como de la mujer" (HV, 14).
"En su realización": Es por tanto inmoral la interrupción del acto para eyacular fuera de la vagina.
"En el desarrollo de sus consecuencias naturales": Es inmoral la "interrupción directa del progreso generador ya iniciado y sobre todo el aborto directamente querido y procurado, aunque sea por razones terapéuticas" (HV,14). Prohibe por tanto prácticas tales como "lavados" que impiden la fertilización o que anide el embrión en el útero, la "píldora del día después" (esta píldora es abortiva) y el aborto.
ALTERNATIVA: Existe un camino moral de planificación familiar recomendado por la Iglesia: Planificacion Natural. Ver también: Método Billings: Es un hecho ampliamente demostrado que este método moderno de planificación natural tiene una altísimo grado de efectividad.